Mr. Pickles: Elogio de la anormalidad psicosocial

Joel Gustavo

(México, 1980, Crítico kamikaze)

 

¿De qué reímos cuando reímos? Existen varias explicaciones al respecto. Una de las más aceptadas fue planteada por Sigmund Freud en su teoría sobre el inconsciente humano. El teórico austriaco afirmó que las diversas manifestaciones del «chiste» expresan de manera manifiesta el sinsentido y de forma oculta la humillación. No obstante, el padre del psicoanálisis en sus numerosos casos de estudio nunca se encontró con una animación herética y brutal como Mr. Pickles ‑cartoon para adultos transmitida en el canal de televisión Cartoon Network en el segmento de contenido para adulto Adult Swim‑, no porque el satanismo y la violencia brutal no fueran parte de su realidad, simplemente aún no clavaban sus garras en la cultura popular. Las siguientes líneas reseñan escuetamente el mórbido chiste que anida en las aventuras del mejor amigo de Satán y la comunidad de Old Town, Mr. Pickles.

 

 

Una miada de perro en Old Town

 

Igual que en otras historias animadas, Mr. Pickles, un perro mestizo de pelambre blanco y negro, protagoniza aventuras junto a su familia humana, Los Goodman: Mr. Goodman, Ms. Goodman, Tommy Goodman, un niño con problemas de columna que camina con metales ortopédicos en las piernas, quien tiene por único amigo y fiel compañero a su satánica majestad Mr. Pickles y El Abuelo, un anciano retirado constantemente atacado por el malvado perro de su nieto, por ser el único testigo de la depravación demoniaca de Mr. Pickles. Aun con una presencia demoniaca en su patio trasero, los Goodman podría ser una familia nuclear modelo saliendo adelante en una pequeña ciudad estadounidense promedio, pero este cuadro bucólico de american way of life está poblado por vecinos decadentes de Old Town en los que se manifiestan la corrupción de la vida contemporánea, así como los arraigados vicios de las grandes ciudades gringas; grandes Babilonias donde idealmente se manifiestan violentamente las más perversas patologías psíquicas y sociales. Aquí se enlistan algunas de las más sinuosas:

 

Asesinato en serie, drogadicción, violación, pandillerismo, miseria rural, crimen organizado, violencia intrafamiliar, acoso sexual, migración ilegal, racismo, clasismo, amarillismo, indigencia, prostitución, alcoholismo, embarazo adolescente, caza furtiva, tráfico de drogas, tráfico de armas, comida chatarra, música chatarra, fetichismo, satanismo atávico, mutilación, automutilación, masoquismo, necrofilia, zoofilia, pedofilia, esquizofrenia, demencia senil, masturbación compulsiva… Entre otros malos males humanos.

 

Serpientes en el Viejo Paraíso

 

¿Qué podemos encontrar en la saturación de males humanos urdida en el humor corrosivo de Mr. Pickles? Muchas risas perversas encadenadas a una animación delirante, saciada de simbolismos satánicos y sin sentidos de la vida contemporánea norteamericana, principalmente, pero extensiva a las sociedades actuales. Entre risa y risa es posible entender que la intención última de los realizadores no es otra que dinamitar a ritmo de Dead Metal los arquetipos bucólicos de los pequeños pueblos y ciudades estadounidenses. Sin embargo, la caricatura no satiriza de manera directa la religión cristiana, algo usual en este tipo de series animadas para adultos, pues centra su batería de ataques cómicos en el satanismo asesino de Mr. Pickles, quien cuida de su incapacitado pequeño y su familia afecta a desayunar beacon and eggs with orange juice, a la vez que practica asesinatos rituales, esclaviza, sodomiza y domina a toda una legión de pobres infelices que caen en sus depravadas garras.

 

 

Nota: Para disfrutar de las aventuras de su Satánica Majestad Mr. Pickles consulten la programación de los servicios de cable en su localidad, o mejor aún, caigan en el pecado de ver gratuitamente contenido de televisión de paga en YouTube o Diarymotion.

 
 

Además de crítico kamikaze de cine y medios electrónicos. Joel Gustavo es un ciberadicto inclinado a la lectura y consumir elevadas dosis de películas, cómics y series de televisión.